
Vidreres tiene dos hostelerías a la vez. Una es la del día a día, la del bar del centro y el restaurante de menú junto a la C-35. La otra es la de los banquetes: las masías del entorno que sirven ochenta cubiertos de golpe un sábado de junio y ninguno el martes siguiente.
Para la extracción, la segunda es la exigente. Un servicio de boda concentra en cuatro horas la carga de grasa de una semana corriente, y si en la carta hay brasa u horno de leña, lo que se deposita dentro de la chimenea no es aceite blando sino costra seca y adherida.
Zonas de Vidreres donde limpiamos campanas, conductos y turbinas
Las masías quedan fuera del casco, por caminos que se estrechan al final, y muchas tienen la cocina en una nave anexa con salida directa a cubierta. Se llega bien con vehículo ligero y se trabaja con espacio de sobra alrededor de la campana.
En el centro pasa lo contrario: local pequeño, calle estrecha y horario de carga limitado. Allí se descarga primero y se aparca después, y las piezas desmontables se lavan en la parte trasera para no ocupar el comedor durante la mañana.
Centro y plaza
Bares, cafeterías y cocinas de menú del núcleo antiguo y la calle mayor
Eje C-35 y C-63
Restaurantes de carretera en el paso hacia Maçanet y en la subida hacia Lloret
Masías de banquetes
Cocinas de celebraciones del entorno rural y del camino de Sant Iscle
Urbanizaciones
Aiguaviva Parc, Terra Brava y las casas dispersas del término
Grasa, filtros y bandejas que retiramos de las cocinas de Vidreres
En una campana de brasa lo primero es retirar la ceniza y la costra dura del captador, que se comporta igual que el hollín de una chimenea de casa. Pide producto y herramienta distintos de los de una freidora, porque el depósito está carbonizado y no cede con desengrasante suave.
Después van los filtros, las bandejas y el plenum, y por último la chimenea entera hasta el sombrerete. En las masías el tramo vertical es largo y recto, lo cual facilita el cepillado mecánico y devuelve el tiro que tenía el primer verano.
Cocinas de Vidreres que piden limpieza de extracción cada temporada
La brasa y el horno de leña marcan el trabajo de este municipio. También hay cocinas de arroz y de menú diario, más de aceite y de plancha, y algún obrador que necesita la extracción revisada por el vapor y no tanto por la grasa.
Los locales de celebraciones llaman en dos momentos claros: en febrero o marzo, antes de que arranque la temporada de bodas y comuniones, y en noviembre, cuando se cierra el año. Los de carretera prefieren el lunes o el día que libran.
Así se hace una limpieza de campana en una cocina de Vidreres
La visita previa se hace con la parrilla apagada y fría: se mide el recorrido del humo y se cuentan los registros disponibles. Con eso se sabe si el trabajo cabe en una mañana o hay que reservar la jornada completa.
El día señalado se cubren parrilla y suelo, se desmonta, se rasca en seco lo carbonizado y se desengrasa el resto del recorrido. Al acabar se enciende para verificar el arrastre y queda constancia fotográfica del antes y el después de cada pieza.
Primera visita
Comprobamos qué hay y qué acceso tiene, sin coste ni compromiso.
Presupuesto
Precio cerrado por escrito, con el alcance detallado.
Ejecución
Hacemos la limpieza de campanas industriales sin intermediarios y sin intermediarios.
Entrega
Certificado con fecha, fotos por tramo y aviso del siguiente.
Un equipo de limpieza de campanas que trabaja a diario cerca de Vidreres
Una cocina de celebraciones no se puede permitir una sorpresa el sábado, así que en Vidreres montamos la visita con la agenda de reservas del local delante y ocupamos su hueco muerto de entre semana.
La brasa forma parte del oficio y solo hacemos extracción de cocinas. Las partidas están descritas en servicios, los pueblos que cubrimos en zonas y el formulario para coger fecha en contacto.
Preguntas frecuentes en Vidreres
¿Cuál es el procedimiento para limpiar una campana extractora?
Protección de fuegos, planchas y suelo; desmontaje de filtros y bandejas; desengrase de campana y plenum; apertura y limpieza del conducto por tramos; turbina y rodete; montaje, prueba de arrastre en la boca y entrega del informe con fotos. En temporada alta ese orden se parte en dos visitas cortas para que el local pueda dar el servicio del mediodía.
¿Cuándo conviene reservar si mi cocina no para en verano?
Entre septiembre y noviembre. Los locales de Blanes que bajan persiana o reducen carta en invierno tienen ahí su ventana natural, y las semanas buenas de esos meses se ocupan antes de lo que parece. Con la fecha apalabrada en otoño se llega a Semana Santa con el sistema limpio y al verano con margen de sobra.
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